Vuelve y juega el tema de la censura alrededor de Mark Zuckerberg y su empresa Meta.
Este gran innovador digital y ágil vendedor publicitario hace parte de un reducido pero poderoso grupo de personas que desde su amplia influencia y poder económico tienen la capacidad de moldear la realidad de nuestra cultura. Todos lo saben, todos tácitamente lo aceptamos, pero, ¿está bien que esto sea así?.
Este artículo es la opinión de un perfecto don nadie que se encuentra indignado y hastiado con las mentiras y manipulaciones de los auto proclamados lideres morales de la humanidad. Puedo decir que personas como Zuckerberg se encargaron de darme el empujón final que necesitaba para atreverme por fin a escribir. Un empujón que sentí como una patada untada de estiércol directa a mi dignidad.
No todos somos borregos sin pensamiento ni criterio, los ciudadanos de a pie también tienen la capacidad entender al mundo, a la cultura y su historia. Dicho esto también es cierto que la estructura de nuestra sociedad esta finamente tejida para que nuestras voces no sean escuchadas, para que quienes piensan diferente sean perfilados como amenazas o para tacharlos de locos.
La cultura occidental nos invita a ser ciudadanos cool, exitosos y competitivos en el juego económico. A cambio solo se espera de nosotros entregarnos a la auto explotación y a no tener criterio o capacidad de análisis. Nos invitan a no criticar ni a revisar lo establecido, los cambios son dictados por élites, jamas por las ciudadanías.
La ultima voltereta de Zuckerberg, expuesta en un corto vídeo donde descaradamente, de frente a todo el mundo, cuenta candidamente como censuró y manipuló la información y noticias en sus plataformas durante los últimos 4 años de la administración Biden. Aceptar públicamente la violación a la privacidad y libertad de expresión de sus usuarios para luego decir cándidamente que nunca estuvo de acuerdo y que se vio obligado a hacerlo es asqueroso y despreciable, simplemente patético.
Este señor tiene la libertad de confesar un crimen contra los derechos humanos en vivo y en directo para después irse a surfear tranquilo como si nada. Eso si, con la bendición y tomado de la mano del gobierno de Estados Unidos y por obvia derivación, de las agencias de inteligencia americanas.
Ahora, este caradura viene a decirnos, como si se tratase de un típico ex novio maltratador, que ya no nos hará mas daño, que entiende que estuvo mal y que va a retirar los moderadores de contenido como muestra de su buena fe. Nos quiere convencer que se ha rehabilitado y que no será mas el censurador y manipulador que fue. Don voltearepas nos prometió solemnemente que de ahora en adelante no será un violador de los derechos a la libre expresión de las personas como siempre lo fue..

Mágicamente, Meta quiere dejar su ingerencia directa en los conflictos mundiales y procesos electorales de aliados y enemigos como siempre lo han echo. Quieren que olvidemos por ejemplo que sistemáticamente deshumanizaron a los palestinos y que censuraron sus denuncias.
Sistemáticamente encubrieron los crímenes de guerra de aliados como el régimen zionista y siempre se esforzaron en justificar su desmedida violencia al promover la demencial doctrina de que la venganza es un derecho divino. Cómo este hay miles de ejemplos más de como Meta manipulo y torció la realidad, poco a poco, a punta de censura, shadow banning o bloqueos de cuenta, lograron crear una narrativa alterna a la realidad para beneficio de unos pocos psicópatas.
El brinco mortal de Zuckerberg viene además conveniente y coincidencialmente alineado con las propuestas políticas de Mr. Trump justo durante la transición de poder presidencial en Estados Unidos. Esta gente es jodidamente sinvergüenza o realmente nos toman por imbéciles. Toman decisiones descaradamente corruptas a plena luz del día sin ningún tipo de fiscalización mediática o indignación popular relevante.
Me es complicado por momentos definir si las élites rancias no disimulan para nada sus crímenes y manipulaciones debido a que se han rodeado de demasiados mediocres, o simplemente por que se sienten entronados y confiados.
El actuar de don Zuckerberg y sus semejantes me compele a tomar una posición al respecto, a levantar la voz en contra de la censura y a defender furiosamente la libertad de expresión. Cada vez se torna más ofensivo e insoportable la manera descarada en la que los poderosos de turno doblan la verdad y se acomodan debajo de la ceiba más fresca cada vez que la situación lo requiere y que, para colmo, atacan y amordazan a quienes piensan diferente, destruyen las carreras de quienes exponen sus errores o están en desacuerdo con sus políticas ruines.
Personalmente no le creo nada a este señor en su videito de adicto rehabilitado pidiendo disculpas. Meta seguirá censurando y amarrando la verdad según las necesidades del poder de turno. En cuatro años muy seguramente veremos a Mark de nuevo moviendole la cola sumisamente a otro patrón y haciendo otro video justificando los crímenes venideros con cara de ternero arrepentido.