El dinero es sin duda uno de los símbolos más presentes en nuestra realidad cultural. Como billetes, lingotes de oro o más recientemente como Bitcoin, el dinero ha sido un pilar fundamental en el orden de las sociedades desde el comienzo de la historia.
También conocido como monedas o divisas, el dinero es una idea que nos impregna, nos es familiar y podemos percibir de manera tangible. Es una herramienta poderosa que influye en todos los ámbitos sociales y cuyos fundamentos abarcan casi todas las disciplinas del conocimiento.
Las monedas han acompañado a la humanidad desde la aparición de las primeras comunidades organizadas. Desde el primitivo uso de conchas marinas, pasando por piedras y metales preciosos, hasta la llegada de los billetes, el dinero ha evolucionado y se ha adaptado a cada cambio de era, se ha refinado a través del ensayo y error, ha sido sometido a revisiones filosóficas y académicas; ayudó a iniciar guerras, construir países y derrocar imperios.
Antes del dinero
Las primeras culturas, antes de contar con elementos de intercambio como las monedas, usaban el método ancestral del trueque. El trueque era un intercambio directo de mercancías o favores entre las personas. Era común en la antigüedad por ejemplo que un granjero intercambiara los excedentes de sus cosechas por las cabras o la leche extra de algún pastor vecino.

Para que el trueque fuera efectivo debía haber entendimiento y confianza entre las partes, de lo contrario una transacción vía trueque representaba una ardua tarea de negociación y apreciación de los bienes a intercambiar que muchas veces podía terminar en malos entendidos y violencia. Otro aspecto limitante del trueque, que reducía dramáticamente la cantidad de personas con quienes se podía negociar, eran las barreras lingüísticas o las diferencia religiosas.
Para solucionar este problema aparecería uno de los avances más predominantes de la humanidad: El dinero.
El dinero sería concebido en esencia para ser una herramienta transportable, divisible, transparente y segura, que ayudaría a las civilizaciones tempranas a pasar del simple intercambio local de bienes, a intercambiar productos y conocimiento con otras culturas y crear grandes rutas comerciales que superaban las fronteras de los imperios.
El dinero había traído progreso e integración a la humanidad, pero de igual manera también agrandó la escala en que la codicia y la corrupción podían infectar a las culturas. Dependiendo de la mano que lo utilizara, el dinero podría ser un elemento para construir y progresar o para dominar y arruinar.
La promesa del dinero
La promesa de ser un instrumento transparente y seguro se reducía a la confianza generada por los poderosos de turno. No pocos ejemplos nos da la historia de como las divisas han sido usadas como armas de manipulación social, de coerción diplomática, para sobornar gobiernos y mercantilizar las guerras.
No es difícil ver como hoy en día los gobiernos, de manera burda y desvergonzada estafan a sus ciudadanos imprimiendo billetes de la nada, crean deuda de manera desmedida para sostener sus fracasadas políticas económicas. Así es, los gobiernos imprimen billetes como si se tratara de un juego de mesa, de manera cociente e irresponsable crean inflación y deuda que últimamente le toca al ciudadano común y corriente asumir y pagar.

Muy a pesar de todas las buenas intenciones y teorías económicas detrás, el dinero había fallado en uno de sus pilares fundamentales: La confianza.
Cada vez son más las voces de economistas y académicos que exigen una revisión de las teorías monetarias modernas, las cuales son terca y furiosamente defendidas por gobiernos y economistas corruptos. Los ciudadanos no tienen que ser grandes analistas para entender que algo falla y falta en la economía, que esta es profundamente injusta. Pero, hay que aceptar una lamentable realidad y es que sabemos poco o nada de económica y que en consecuencia, somos propensos a ser victimas de manipulación financiera. Somos tan ignorantes que nos han hecho aceptar voluntariamente resignar conceptos como la transparencia o la equidad en la ecuación monetaria.
Cualquiera puede darse cuenta desde su sofá que cada día los pobres tienen menos y los ricos son más adinerados, todo un despropósito económico, pero no entendemos por qué ni cómo sucede.
¿Cómo percibimos al dinero?
El dinero es una experiencia permanente y tangible del día a día de la gran mayoría de los habitantes del planeta, para muchos se manifiesta como un arquetipo de carácter casi divino que define sus existencias. A pesar de la potencia e influencia de este símbolo, popularmente se ignoran sus características más fundamentales. Prácticamente se le desconoce en su esencia, no entendemos qué es lo que le otorga valora intrínseco a algo o cómo se conviene en común acuerdo entre sociedades para hacerlo.
La realidad nos muestra con irónica y manifiesta evidencia, que es un porcentaje muy bajo de la población quienes llegan a conocer o a entender como funciona la economía.
Esta ignorancia colectiva y profunda sobre el dinero, no es un resultado fortuito del desarrollo de la historia. En muchos casos ha sido la consecuencia de políticas implementadas durante años, de manera sistemática para ocultar a las ciudadanías hechos simples pero trascendentales sobre el dinero, para mencionar uno por ejemplo, que este debería ser libre.

Además, con la llegada de las tecnologías como blockchain, hoy en día no hay necesidad de intermediarios financieros para realizar transacciones de divisas. Los terceros como bancos se tornan obsoletos y quedan expuestos como entidades ineficientes y propensas a la corrupción, que causan un impacto negativo al incrementar el valor en las transacciones y al ejercer presiones indebidas sobre los usuarios.
Esta es la gran revolución que propone blockchain y Bitcoin, un sistema financiero transparente, autónomo y sin intermediarios, sin la necesidad de que los poderes vigentes respalden o manipulen al sistema. Bitcoin a llegado para perfeccionar al dinero, para hacerlo libre, transparente y seguro.
Para entender cuales son las ventajas y mejoras que propone Bitcoin sobre las monedas tradicionales como el dólar o el oro, vamos a hacer una lista con 6 características que definen esencialmente al dinero y que todo bien que aspire a ser considerado una moneda debería cumplir.
Características del dinero
El dinero debe o debería cumplir con las condiciones de la siguiente tabla para ser llamado como tal.
Durable | No se aceptará como dinero algo que se deteriore en poco tiempo. |
Transportable | El bien utilizado debe tener un valor elevado respecto a su peso para ser fácilmente transportable. |
Divisible | Debe poder subdividirse en fracciones más pequeñas sin perder su valor. |
Fungible | Cualquier unidad del bien en cuestión debe ser intercambiable y exactamente igual a las demás. |
Escaso | Cualquier mercancía que no tenga una oferta limitada no tendrá un valor económico. |
Autónomo | Debe garantiza la transparencia, seguridad y confianza sin intermediarios. |
En síntesis, el dinero debe ser útil, eficiente y confiable.
Teniendo a la mano estas características que definen al dinero, podemos hacer comparaciones cualitativas y cuantitativas entre el dólar, el oro y Bitcoin para destacar cual es la mejor mejor opción.
Vamos a analizar cada una de las seis características de manera cuantitativa primero para el oro, el dólar y el Bitcoin en ese orden.
Durabilidad
Frente a este aspecto es muy fácil establecer que el oro es sin duda el bien más duradero, el oro es incluso dentro del grupo de los metales y de la tabla periódica, uno de los elementos con el rango de desintegración molecular mas baja, haciéndolo campeón indiscutido en durabilidad material.
Al dólar no le va muy bien en este aspecto, no solo por la fragilidad física del papel moneda en si, también lo es por la capacidad de los emisores y reguladores de manipular, “desaparecer” y emitir dinero digital a discreción.
Por su parte Bitcoin al ser digital, se podría decir que su esencia es imperecedera, pero, al depender de una red vital como internet para su funcionamiento, su ciclo de vida se reduce a la integridad de esta. Es muy poco probable que esto suceda, pero es una realidad y punto débil a considerar sobre la durabilidad de Bitcoin, aunque, si en algún momento esto sucediera, muy seguramente el dinero ya no sea tan importante.
Transportable
Aquí el oro se da la pela, este es quizá uno de sus más obvios y grandes problemas. El oro es valioso y pesado, requiere de una gran logística para transportarlo y mantenerlo seguro.
El dólar o los billetes son mucho más transportables que el oro. Aunque mover grandes cantidades de billetes puede representar también una inversión logística, cada vez es más común y eficiente realizar transacciones digitales con las monedas fiat (dinero fiduciario). Debemos tener en cuenta de todas maneras que la burocracia bancaria se encarga de añadir tarifas y de ralentizar las transacciones hasta por varios días.
Con Bitcoin tenemos al ganador, estamos hablando de transacciones en minutos, de manera segura y con tarifas que representan fracciones despreciables en su gran mayoría. Mover una cantidad indefinida de una divisa valiosa, en cuestión de minutos a cualquier lugar del mundo y sin necesidad de ninguna logística humana es uno de los super poderes que nos ofrece la blockchain.
Divisible
El oro es divisible en fracciones determinadas por su peso, se puede subdividir en escalas muy pequeñas aunque su lado débil es el costo de nuevo por la logística necesaria para procesar el oro.
El dolar es divisible hasta fracciones de 1 centavo, lo cual lo hace muy preciso y eficiente para su tarea como moneda, aunque no siempre tengamos el vuelto necesario en los bolsillos.
El Bitcoin es divisible hasta en una cien millonésima parte (1/100.000.000). Cada una de las fracciones que componen a Bitcoin son denominadas Satoshis. No hay limites para la cifra de Satoshis que quieras intercambiar, lo cuál hace a Bitcoin una divisa extremadamente precisa y eficiente.
Fungible
Punto débil del oro. Dependiendo del grado de pureza y de la confiabilidad de las partes, este metal precioso puede variar de valor entre diferentes piezas del mismo material que podemos denominar como oro. Una vez más, para determinar el verdadero valor del oro es necesario recurrir de nuevo a gastos logísticos para determinar su pureza o para garantizarla.
El dólar, como cualquier otra moneda fiat, fue concebido para ser fungible.
Bitcoin esta soportado por un código matemático exacto y transparente, divisible en millonésimas de partes iguales, lo cual lo convierte en un elemento esencialmente fungible.
Escaso
El oro culturalmente es considerado un bien escaso, es una de las características que le otorga gran parte de su valor intrínseco. Lo percibimos difícil de conseguir, pero su real escasez es algo que no podemos determinar. Nunca sabemos que gran yacimiento podría ser descubierto en los próximos años añadiendo una oferta elevada del metal a los mercados bajando su valor.
El hombre solo ha rasguñado una pequeña parte de la superficie terrestre en su fiebre del oro. Fiebre que incluso nos hace mirar al espacio y sus astros.
Otro aspecto quizás indirecto que hace al oro menos escaso teóricamente es la venta de bonos representativos. Esto permite a los inescrupulosos vender papel oro sin requerir tener la misma cantidad en oro físico para respaldar esos bonos. Si todos los propietarios de estos bonos decidieran exigir a cambio de ellos oro físico, todos al mismo tiempo, se llevarían una amarga sorpresa.
El dólar es un total perdedor respecto a la escasez, queda tan mal en este aspecto que parece más una estafa piramidal que una divisa confiable. Los gobiernos y bancos centrales tienen la potestad de imprimir billetes a lo tío rico. Cada vez que imprimen un dólar nuevo de la nada, otro dólar que ya existe en tu bolsillo pierde parte de su valor. Esto es lo que llamamos inflación y es una estafa que padecemos día a día los ciudadanos del planeta, especialmente aquellos de bajos recursos.
Bitcoin se levanta triunfador en la escasez y es uno de sus aspectos mas sólidos y revolucionarios. Con un abastecimiento establecido e inamovible de 21 millones, Bitcoin se convierte en el primer activo existente con una escasez finita y determinada, lo cual lo convierte en una divisa deflacionaria y perfecta como reserva de valor.
Autónomo
El comercio de oro es quizá el mercado más manipulado de la historia. Se desconoce la totalidad las reservas mundiales, su precio es mantenido bajo artificialmente para controlar la percepción de inflación y, para rematar, como se mencionó anteriormente, los bancos emiten bonos representativos de oro sin la obligación de tener los reservas físicas para respaldarlos. Les huele a estafa?.
El dólar es también patético en este aspecto. Carece de cualquier autonomía, su poder yace centralizado en una entidad privada llamada La Reserva Federal y fue concebido para que el gobierno de Estados Unidos lo pueda usar como un arma política coercitiva e intervencionista. Estas políticas son conocidas como las sanciones.
Bitcoin es sinónimo de descentralización y autonomía. A nuestro parecer, la característica mas valiosa junto a su escasez. La autonomía de Bitcoin lo hace un elemento seguro y transparente, 100% confiable para quien entiende esto. Su autonomía le otorga su diferenciación esencial, política y filosófica sobre otros activos o divisas. La independencia de Bitcoin es poderosa razón para asegurar que es el único dinero verdadero, que el dólar es basura y que el oro está manipulado.
Entonces… ¿Dólar, oro o Bitcoin?
Para tener una mejor perspectiva de la evaluación que acabamos de plantear, en la tabla siguiente haremos una comparación cuantitativa entre el dólar, el oro y Bitcoin pero otorgando un valor numérico a sus fortalezas y debilidades ya planteadas.

Usaremos una escala del 1 al 5. Donde 1 es poco aplicable y 5 muy aplicable respecto a cada características de las divisas que estamos comparando. Al final sumaremos sus puntajes y tendremos un ganador.
Dólar | Oro | Bitcoin | |
Durable | 2 | 5 | 4 |
Transportable | 3 | 2 | 5 |
Divisible | 4 | 3 | 5 |
Fungible | 5 | 4 | 5 |
Escaso | 1 | 3 | 5 |
Autónomo | 1 | 2 | 5 |
TOTAL | 16 | 19 | 24 |
En conclusión, Bitcoin, basado en la tecnología blockchain, es el elemento más cercano que tenemos en nuestra realidad cultural y tecnológica para acercarnos cada vez más a la idea del dinero perfecto. Bitcoin busca reivindicar la libertad y autonomía financiera de las personas.
Blockchain y Bitcoin tienen el potencial de cambiar un paradigma histórico. Nos ofrecen la oportunidad, contando con poca o mucha suerte,, de dar a luz a un segundo renacimiento, le otorga la capacidad a la humanidad de dar el gran paso evolutivo de separar al dinero del estado.
Una respuesta a «Dólar, el oro y Bitcoin. ¿Cuál es el mejor dinero?»
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